Entre
Mar Azul y
Mar de las
Pampas, en
la costa atlántica
bonaerense,
se distingue
un balneario
de apenas
siete cuadras:
Las Gaviotas
es un refugio
de playas
agrestes con
vista al mar
sin interferencias.
Se destacan
la extensión
de sus playas,
amplias y
libres de
obstáculos,
sin balnearios
ni paradores,
sin agresión
visual de
propagandas,
sin vendedores
ambulantes.
Un lugar casi
mágico
para disfrutar
románticamente
junto a su
pareja o para
jugar con
sus hijos
en un ambiente
relajado,
amplio, privilegiado.
En ese sitio
de privilegio
se encuentra
el
complejo Aldea
de Mar Resort
que
propone una
modalidad
de alojamiento
singular por
su construcción,
que incluye
servicio de
spa durante
todo el año.
En verano
cuenta con
recreación
para los chicos.
El complejo
está
construido
en 4 módulos
separados,
todos ellos
sobre la playa.
El módulo
A posee 2
departamentos
para alojar
a 4 personas
en planta
baja y 2 en
planta alta.
Los de planta
baja tienen,
a continuación
de su balcón
aterrazado,
un amplio
deck de madera,
unos metros
de césped
y la playa.
Los de planta
alta tienen
el techo de
madera a la
vista, tipo
cabaña
y cuentan
con un paisaje
excelente
de la playa
y el mar
El módulo
B es el más
grande visto
desde la playa.
En la parte
inferior hay
dos departamentos
para alojar
a 4 pasajeros
en ambos extremos
y en el centro
dos apartamentos
para albergar
a 5 personas.
Todos ellos
con balcones,
deck y salida
a la playa
independientes.
En la parte
superior o
planta alta
de este módulo
hay dos departamentos
para alojar
a 5 personas
que goza de
un entrepiso
que balconea
al living-comedor.
Y en el centro,
otros dos
departamentos
para hospedar
a 6 personas,
también
con entrepiso.
Este entrepiso
o segundo
dormitorio,
posee 3 sommiers
individuales,
más
baño
completo con
hidromasaje
y vista a
la pileta.
El living
tiene siempre
vista a la
playa y los
dormitorios
a la pileta
descubierta.
En el módulo
C, en la planta
baja se distribuyen
dos departamentos
monoambientes
para alojar
a 2 personas,
con salida
a la playa
desde una
puerta balcón
en el living,
con una hermosa
vista al mar.
En la parte
superior se
encuentran
2 departamentos
construidos
en dos plantas
con amplio
balcón
sobre el nivel
de la playa
que también
permiten una
hermosa vista
panorámica.
El último
módulo
es el D que
está
compuesto
por 4 departamentos
que tienen
la particularidad
de ser muy
amplios y
de tener un
jacuzzi doble
en su extremo
más
cercano a
la playa,
lo que le
brinda al
huésped
la posibilidad
de tomar un
baño
relajante
al tiempo
que disfruta,
cuando cae
la tarde,
la luna asomando
en el mar.
El entorno
del complejo
está
especialmente
diseñado
sobre la idea
de realzar
la mano del
hombre en
sintonía
con la naturaleza
y los colores
contrastantes
de la playa
y el verde
del césped.
Para los momentos
de recreación
hay un SUM
(Salón
de Usos Múltiples)
con computadoras
y elementos
para actividades
lúdicas.
El spa cuenta
con piscina
cubierta climatizada,
sauna, hidromasaje,
ducha escocesa,
gym para actividades
aeróbicas,
vestuarios,
sala de masajes
y sala de
relax.